Bodylift. Demorlipectomías

bodylift-demolipectomias18025737.jpgEn pacientes que han tenido grandes aumentos de peso y pérdida posterior, o en mujeres que han tenido varios embarazos, suele haber una flacidez general de la piel sobre todo del abdomen, los flancos, muslos, glúteos y brazos.

 

La demolipectomías pueden mejorar el aspecto del cuerpo restaurando la tensión cutánea normal. Es conveniente recalcar que la dermolipectomía no es una intervención destinada a hacer perder peso, sino a eliminar el sobrante cutáneo y graso. Por ello, es conveniente alcanzar antes un peso aproximado ideal, y eso se logra mediante la supervisión de un equipo multidisciplinar que le ayudará a conseguir su peso más adecuado, entre los profesionales que le ayudarán a este objetivo destacan las especialidades de cirugía plástica, anestesia, cirugía general, gastroenterología, nutrición y otros profesionales como enfermeras, psicólogos clínicos y fisioterapeutas, entre otros.

 

El éxito en la pérdida de peso por el ajuste dietético con o sin uso de balón intragástrico o cirugía bariática se asocia con dos tipos de efectos secundarios:

 

- Laxitud excesiva de pliegues cutáneos: Existe una gran variación individual en la tensión y elasticidad de la piel. Una pérdida de peso de 30 kilos puede ser tan problemática como una de 80 kilos, dependiendo del paciente en cuestión. La calidad de la piel varía también entre diferentes regiones anatómicas. La mayoría de los pacientes consideran el abdomen como su principal preocupación en lo que se refiere a contorno corporal. Pueden ser similarmente problemáticos los brazos, la región crural o la mama.

- Grasa persistente en ciertas regiones: Esto depende en gran medida del tipo de obesidad. El objetivo de la cirugía plástica en este contexto es un contorno corporal equilibrado con la escisión de piel y grasa en exceso. A ello se añade el beneficio de la simple pérdida de peso asociada al procedimiento, aunque ésta nos ea el objetivo principal del tratamiento.

 

DONDE COMIENZA LA LABOR DEL CIRUJANO PLÁSTICO:

Normalmente comenzamos con el área que representa una mayor preocupación e incomodidad al paciente; en la mayoría de los casos el abdomen. Algunos pacientes prefieren comenzar con una reducción mamaria porque la recuperación de la cirugía es más rápida, pudiendo de esta forma volver pronto a su actividad laboral. Para algunos, a pesar de la incomodidad que el pliegue abdominal les produce, prefieren alterar antes el contorno facial por ser un área más expuesta.

 

¿EN QUÉ CONSISTEN ESTAS INTERVENCIONES?

Este tipo de intervenciones se realizan habitualmente bajo anestesia general.

La parte más importante de la intervención es el diseño previo de las incisiones que se llevarán a cabo, su cirujano realizará una planificación minuciosa basándose en unos patrones preestablecidos y modificándolas en cada caso particular. La intervención consistirá en resecar toda la zona de la piel y grasa incluida en estos diseños previos. Se realizarán unos puntos de aproximación sobre las fascias superficiales y profundas. Normalmente se dejan unos drenajes que se retiran al alta hospitalaria.

El desarrollo de la técnica de liposucción permite en algunos pacientes una limitación de la liberación de la piel.

 

 

QUÉ ZONAS TRATAN MÁS FRECUENTEMENTE

Abdomen. Es la operación más frecuente (80%). Su finalidad es eliminar el exceso de grasa y piel sobre y bajo el nivel del ombligo, así como la reparación de músculos excesivamente distendidos por previos embarazos o por el exceso de grasa previo a la pérdida de peso. El exceso adiposo en la región suprapúbica también puede ser corregida durante esta misma operación (rejuvenecimiento púbico). El paciente permanece ingresado uno o dos días después de la operación. Dependiendo del tipo de ocupación, el retorno a la actividad laboral se produce alrededor de un mes después de la cirugía.

 

Reducción mamaria: La deformidad mamaria tiene importante impacto en el bienestar físico y psicológico de las pacientes. Las pacientes suelen aquejar dolor de espalda, cuello y hombros en casos de sobrepeso mamario. El objetivo de la cirugía es devolver a la mama una forma y volumen dentro de la normalidad. La cirugía es relativamente rápida, y el período de hospitalización variable (entre 1 y 2 días). En pacientes con grandes reducciones mamarias las cicatrices son considerables, pero recientes técnicas permiten que sean cada vez de menor longitud. Con los consiguientes beneficios en una recuperación más rápida y en el plano estético.

 

Zona interna del muslo. Lifting crural: El grosor del pliegue de piel y grasa es especialmente reducido en esta región de la cara interna del muslo. En muchos casos, a medida que el paciente pierde peso, se produce un pliegue colgante (cutáneo y graso) que causa mucha incomodidad al paciente generando un problema estético y funcional con el rozamiento al caminar. La cirugía es eficaz y en ella se reseca frecuentemente un peso de 1.5 kilogramos de cada muslo. La herida puede tener una curación lenta, dada la movilidad de la zona y que se pueden producir seromas (por la densidad de vasos linfáticos en la región). En general, el grado de satisfacción por parte de los pacientes es, no obstante, alto.

 

Torsoplastia. “Bodylift”: Se lleva a cabo la elevación de la región glútea, cadera y pública e implica una cicatriz alrededor de toda la circunferencia corporal a nivel de la cresta ilíaca. La cicatriz se sitúa normalmente de modo que no es visible con bañador. Si es preciso, en este procedimiento se lleva a cabo liposucción de la región glútea y lateral de la cadera. Se trata de cirugía mayor, tanto por las dimensiones, como por el peso de tejido resecado, como por la duración de la intervención. El área intervenida es extensa (abdomen, caderas, muslos, región glútea), lo que hace a esta intervención particularmente invasiva. El período de recuperación es más largo que en los casos anteriores. Los resultados obtenidos pueden ser muy satisfactorios.

 

Brazos. Braquioplastia: Es la corrección de piel flácida en la parte interna del brazo. El exceso de grasa y piel se convierte para estos pacientes en un problema a la hora de vestirse, asimismo es también una preocupación estética notable. La operación corrige el contorno del brazo. La inevitable cicatriz se sitúa en la cara interna del brazo, donde es menos visible. Esta operación es relativamente rápida y puede ser combinada, si es preciso, con la reducción mamaria.

 

Cara. Lifting facial-cervical: Se logra la elevación de tejido facial y de cuello. El Lifting (o elevación) facial reduce la laxitud de los tejidos de la cara y cuello. El resultado obtenido así como la duración del mismo, se ve directamente influenciados por la estructura ósea de paciente, la elasticidad y estado de salud de su piel, así como de la genética del paciente. El objetivo con esta operación es un paciente con buena apariencia para su edad cronológica, y también obtener una mejor definición del contorno facial y cervical. Las incisiones quirúrgicas utilziadas se sitúan estratéticamente en relación con los pliegues naturales de la oreja, retro-auricular y en el cuero cabelludo. Las incisiones se hacen de la menor longitud posible, teniendo en cuenta el grado de laxitud y exceso de piel. Si es preciso, parte del exceso graso es corregido, así como la musculatura excesivamente distendida. La piel se eleva y el exceso es resecado.

 

¿CÓMO SON LAS CICATRICES?

La cicatriz residual quedan los más ocultas posibles, en la parte inferior del abdomen queda cubierta con un “bikini”, en el pliegue inguinal o en la cara interna del brazo dependiendo de la zona a tratar.

Las cicatrices irán aclarándose y mejorando con el transcurso de los meses hasta que la maduración cicatricial sea completa. No obstante, hay gran variación en cuanto a la cicatriz residual que depende, aparte de la tensión a la que está sometida, de la calidad individual de cicatrización.

Más que en ninguna intervención de cirugía estética vale la frase de <<el cirujano hace la sutura, pero el paciente la cicatriz>>

 

¿QUÉ RIESGOS HAY?

En este caso, el objetivo de la cirugía es un aspecto facial más firme y terso. El color, la complexión de la piel, puede cambiar después de la operación. Es posible que el paciente experimente una sensación de entumecimiento y de endurecimiento de la piel de cara y cuello. Es normal una disminución de la sensibilidad, que se recupera al cabo de algunos meses. En el paciente con gran pérdida de peso la curación es normalmente más lenta de lo normal. Habrá que esperar semanas, en ocasiones meses, para que se consolide el resultado final.

 

Su cirujano le explicará en la consulta cuales son los objetivos del tratamiento quirúrgico, sus limitaciones, complicaciones y efectos secundarios, ajustándose a tus necesidades y circunstancias individuales. Como sucede para otros tratamientos de cirugía plástica, en este caso la combinación programada con los otros especialistas implicados en el tratamiento, es esencial.