Abdominoplastia

abdominoplastia60166513.jpgLa tendencia actual de la moda, especialmente en cuanto a bañadores, va hacia una mínima ocultación y a exposición de partes del cuerpo cada vez mayores. En pacientes que han tenido grandes aumentos de peso y pérdida posterior, o en mujeres que han tenido varios embarazos, suele haber una flacidez general de la piel del abdomen, muchas veces combinada con una flacidez concomitante de los músculos subyacentes de la pared abdominalo. La abdominoplastia puede mejorar el aspecto del abdomen volviendo a tensar la piel abdominal muscular y restaurando la tensión cutánea normal.

 

Es conveniente recalcar que la dermolipectomía abdominal no es una intervención destinada a hacer perder peso, sino a resecar el sobrante cutáneo y graso abdominal y a restaurar la tensión normal de la pared muscular del abdomen. Por ello es conveniente lograr antes un peso aproximado ideal.

 

LA CIRUGÍA

La intervención se realiza habitualmente bajo anestesia general. El cirujano practica una incisión inmediatamente por encima del vello pubiano, que llega hasta ambas caderas. A través de esta incisión, libera la piel del abdomen para permitirla descender. Para evitar que la piel se lleve hacia abajo el ombligo, se desinserta de la piel circundante, para posteriormente permitirlo emerger a través de un orificio en la nueva piel tensada. El ombligo mismo no cambia de posición en la intervención, si bien el cirujano dispone de esa posibilidad si estuviera situado en una posición anómala. A través de la misma incisión, se aproximan los músculos abdominales que han cedido, restaurando la tensión de la pared abdominal. Por fin, se reseca el sobrante cutáneo.

El tiempo de hospitalización suele ser de un día y habitualmente se recomienda llevar una faja durante el postoperatorio.

 

POSTOPERATORIO

La cicatriz residual queda inmediatamente alrededor del ombligo y en la parte inferior del abdomen donde queda cubierta por un “bikini” o bañador.

Las cicatrices alrededor del ombligo y el abdomen inferior, irán aclarándose y mejorando con el transcurso de los meses hasta que la maduración cicatricial sea completa. No obstante, hay una gran variación en cuanto a la cicatriz residual que depende, aparte de la tensión a la que está sometida, de la calidad individual de cicatrización.  Más que en ninguna intervención de cirugía estética vale la frase de que "el cirujano hace la sutura, pero el paciente la cicatriz".