Lifting Facial y Cuello

Es indudable que en ninguna región del cuerpo el tiempo deja tantas señales de su transcurso como en la cara.

Además, nuestro aspecto facial es nuestra principal tarjeta de presentación al relacionarnos con los demás. Sólo se tiene una vez la ocasión de causar una buena primera impresión.

No sólo el paso del tiempo sino una serie de otros factores como la predisposición personal o hereditaria, situaciones de estrés, la exposición prolongada al sol, hábitos alimentarios, consumo de alcohol o tabaco, etc…contribuyen a intensificar los signos de envejecimiento facial.

Exiten diversos tratamientos faciales para minimizar las señales del envejecimiento facial debiendo su cirujano orientarle sobre cual o qué combinación de ellos debe aplicarse en su caso.

 

¿QUÉ ES UN LIFTING FACIAL?

<<Estiramiento facial>>, <<Ritidectomía>> o <<Lifting>> son términos generales que se pueden aplicar a diversos procedimientos destinados a reposicionar las estructuras faciales que han sucumbido a los efectos de la gravedad con el paso de los años y que se traducen en descolgamientos, pliegues y arrugas faciales.

 

¿SE PUEDEN “QUITAR” TANTOS AÑOS COMO QUERAMOS?

En realidad hay un límite

La estructura ósea de la cara, factores hereditarios y la calidad de la piel juegan un papel importante en cuantos <<años>> se pueden quitar con una ritidectomía y hasta cierto punto pueden influir sobre la duración del resultado.

 

¿CUÁL ES EL PACIENTE IDEAL? INDICACIONES DE UN LIFTING

El paciente ideal para someterse a un lifting es el que presenta alguna de las siguientes características:

  • Laxitud cutánea facial y de párpados.
  • Caída de cejas.
  • Bandas en cuello.
  • Pliegue mandibular.
  • Acentuación del surco nasolabial.
  • En estos casos los resultados buenos con un mínimo riesgo quirúrgico.